En nuestro post de hoy te queremos hablar de la importancia que tiene la creatividad en el mundo directivo y ejecutivo

Tener un gran puesto, que implique un alto sueldo y cierto grado de responsabilidad es uno de los objetivos que tienen la mayoría de trabajadores. Alcanzarlo no es nada sencillo, pero un vez se llega, si bien en ocasiones implica estrés y agobio, merece la pena.

Y es que, ser ejecutivo o directivo de una compañía, ya sea mediana o pequeña, suele ser una gran satisfacción que nos hace sentir que nuestra carrera ha desembocado en algo importante, que nos estamos realizando como personas y que estamos haciendo uso pleno de todas nuestras habilidades, conocimientos y experiencias.

Existen altos cargos de todos los tipos, en empresas con características muy diferentes y desempeñados por personas con las más diversas trayectorias y formaciones.

Un rasgo bastante común a todas ellas (aunque no siempre es así, por supuesto) es la formación y personalidad más bien ejecutiva, analítica y lógica de estas personas. Esto tiene unas grandes ventajas que ayudan al desarrollo correcto del trabajo.

Por ello, es habitual que las personas con puestos ejecutivos y directivos en una empresa provengan de las áreas de empresariales y todo tipo de ciencias sociales aplicadas a la economía, a la dirección o al derecho.

Pero, ¿qué pasa con las ramas más “creativas”? Se suelen dejar de lado, sobre todo en ámbitos puramente empresariales, alegando su inutilidad e improductividad.

Claro que las artes o las humanidades no son esencialmente ciencias productivas, no obstante, aunque no nos demos cuenta, pueden permear todos los ámbitos vitales, potenciando y elevando los mismos.

Por eso, hoy te hablamos de creatividad aplicada a la dirección, es decir, de la utilización de técnicas y teorías extraídas de ciencias humanísticas y psicológicas, que suponen un gran impacto en el desempeño de puestos ejecutivos.

¿Cómo mejora la creatividad nuestro trabajo directivo?

  • Amplía nuestra visión, lo que nos permite encontrar soluciones innovadoras de forma rápida a la hora de solucionar problemas. También nos ayuda a anticiparnos a posibles problemas venideros, reduciendo riesgos y permitiendo tomar mejores decisiones.
  • Nos da energía, fuerza y un soplo de aire fresco. Muchas veces es un alivio saber que no nos quedaremos atascados ni nos quemaremos en el trabajo. Para ello es necesario formarnos en creatividad, para poder mejorar con ellos aquellas tareas que así lo permitan: estaremos siempre mejorando nuestro trabajo y apostando por nuevas vías de actuación.
  • Potencia nuestro lado más humano, desarrollando nuestra empatía por los demás, por aquellos que están subordinados a nosotros, contribuyendo así a generar un mejor clima de trabajo. No podemos negar que bajo un ambiente de trabajo calmado y amable, la productividad aumenta.

¿Te parecen pocos motivos para comentar a considerar las cosas de otra manera e implementar dosis de creatividad y “arte” en tu trabajo, por muy alejado de ese ámbito crees que se encuentre?

¿Cómo trasladar pequeñas actividades creativas a la alta dirección?

  • Crea o sienta las bases para tener un entorno más creativo, que fomente la creatividad y, como consecuencia, la productividad. Esto puede ser gracias a cuadros, a mensajes, al empleo de colores, a la organización del tiempo con pausas para la reflexión o el intercambio entre compañeros, con sitios de trabajo itinerantes u con objetos que ayuden a la concentración, como pelotas anti estrés, rotuladores de colores o tarjetas Wallchart .
  • Introduce de forma frecuente la lluvia de ideas en tu equipo. La unión hace la fuerza y el brainstorming es una técnica que puede aplicar sin excepción a todos los sectores laborales. Descubrirás nuevos modos de solucionar problemas y llegar a ideas novedosas, potenciando además el trabajo en equipo.
  • Implementa un tablero de metas o estrategias, según el sector en el que trabajes. En él puedes ir colocando los distintos objetivos y vías de actuación, ayudándote, por supuesto, en técnicas basadas en el Design Thinking.
  • Demuestra y recompensa la creatividad. ¡Dar ejemplo lo es todo! Además, valorar el esfuerzo, el trabajo y la creatividad de tus empleados o subordinados les alienta, les da fuerza y les motiva a seguir trabajando cada vez mejor, aumentando la productividad y la calidad del trabajo.

Estos son solamente algunos consejos para potenciar tu propia creatividad como directivo y para dar alas a la capacidad creativa e innovadora de tu equipo. Recuerda que en Plan Acción somos expertos en la impartición de talleres y viveros especializados en innovación, creatividad y trabajo en equipo, entre otras disciplinas. Cuenta con nosotros para transformar totalmente la forma de trabajar en tu empresa para alcanzar resultados increíbles.

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